domingo, 6 de diciembre de 2020

EL PACTO SOCIAL Y EL OTRO SENDERO DE HERNANDO DE SOTO

 

   Por: Jorge Inga O.


“A veces, los economistas cuentan mejores historias que los novelistas (como) la que refiere Hernando de Soto en El Otro Sendero”; palabras recogidas de Mario Vargas Llosa al prologar en agosto de 1986 esta obra basada en datos y experiencias de la realidad peruana, que hunde sus raíces en la actualidad y se proyecta al futuro a partir de la economía informal.

 

Hernando realiza un exhaustivo estudio de nuestra economía informal, negra, escondida o marginal, describiendo la magnitud y complejidad de las actividades económicas fuera de la ley, interpretando las causas de la miseria e injusticia social y su incapacidad productiva de los países tercermundistas, desbaratando mitos seudo verdades científicas en países pobres.

 

Para Hernando, encarar la economía informal constituidos por empresarios o vendedores clandestinos sin registro, sin pagar impuestos, ilegales que compiten deslealmente con las empresas y tiendas que sí pagan puntualmente sus impuestos, privando al Estado de recursos necesarios; es totalmente erróneo, porque en nuestro país el problema no es la economía informal, sino el mismo Estado, su incapacidad para satisfacer las necesidades y aspiraciones de los pobres, pues, la legalidad en Perú es un privilegio al que solo se accede mediante el poder económico y político y, a partir de ahí nace la economía informal.

 

En nuestro país, para reconocer jurídicamente un Taller de Confecciones, sin pagar ningún soborno tiene una demora de 289 días de gestiones con una dedicación casi exclusiva a ese trámite, y un costo de $1,231. = Dólares USA, que significa 32 veces el sueldo mínimo vital, lo cual esta fuera de las posibilidades de una persona de recursos modestos, como es un informal en sus inicios en Perú.  La adjudicación de un terreno eriazo para urbanizarlo y construir, tiene una demora de tramite de seis años y once meses ante Ministerios y Municipalidades y desembolsar, por persona, aproximadamente $2,156. = Dólares, equivalente a 56 veces el sueldo mínimo vital de la fecha.

 

Es por ello que, cuando los pobres bajan a las ciudades, encuentran que el sistema legal les cierra el ingreso, por ello hacen lo único que les queda a fin de sobrevivir inventándose fuentes de trabajo al margen de la ley, sin capital y formación técnica, sin créditos para operar bajo la protección de un seguro, ni apoyo judicial, policial y con mucho riesgo en el Comercio, la Industria, la Vivienda y el Transporte, cuatro campos donde no lo han hecho nada mal, pues, solo en Lima, el comercio informal da trabajo a unas 439,000 personas, de los 331 mercados, el 83% 274 han sido construidos por informales. En cuanto al transporte, el 95% esta en manos informales. En cuanto a las viviendas, la mitad de la población de Lima habita en casa construidas por los informales, 47 veces más que el Estado.

 

Según Hernando, nuestro país jamás tuvo una economía de mercado y que solo ahora, gracias a la informalidad, la economía de mercado comienza abrirse paso, lo cual es  aplicable a todo el tercer mundo, pues, el régimen que impero y que actualmente sigue imperando es el mercantilista, frente a un Estado burocratizado y reglamentarista que antepone el principio de la redistribución al de la producción de la riqueza, entendiendo por redistribución la concesión de privilegios y monopolios a pequeñas elites privadas que dependen de él y de la que también es dependiente, pues, el Estado se confundió con el Gobierno de turno y éste, liberal o conservador, actuó en el orden económico de acuerdo al rígido patrón mercantilista, es decir legislando a favor de pequeños grupos de presión y en contra de los intereses de las grandes mayorías a quienes se les da migajas de la legalidad, concediéndoles a las empresas privilegiadas el derecho a la riqueza.

 

El numero de leyes, dispositivos con fuerza legal, decretos, resoluciones ministeriales, reglamentos, etc., en un 99% son dictadas por el Ejecutivo, por los Ministerios y reparticiones públicas, sin debate, interferencias, sin conocimiento de los interesados y, solo un porcentaje ínfimo, el 1% de normas legales procede del parlamento. Es por ello que, la informalidad es una réplica de las mayorías contra este sistema que las ha hecho tradicionalmente  victimas de una suerte de apartheid económico y legal, porque el sistema cierra el acceso a cosas tan elementales como tener trabajo y techo, por ello, las mayorías renunciaron a la legalidad, saliendo a las calles a vender lo que podían, montando talleres ilegales y viviendo en los cerros y arenales, aprendiendo sobre la marcha lo mucho que no sabían, gracias a ello, no hay en Lima mas ladrones y vagabundos, desocupados y hambrientos por las calles, porque sin la informalidad seria peor.

 

Esta es la tesis que Hernando de Soto defiende con argumentos sólidos, por acción espontanea de los pobres en su lucha por sobrevivir, ella comienza a ganar terreno al haberse reunido con líderes de más de 170 gremios de micro y pequeños empresarios, que significa más de 10 millones de personas, para firmar un PACTO SOCIAL con miras a una economía de mercado donde haya igualdad de oportunidades, pues, la filosofía del pacto está basada en la defensa de la persona, en su derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la igualdad de oportunidades.

 

 


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